CARTA DE UN VECINO

 

Sin título 

Señores propietarios del condominio “Los Robles”.

 

Estimados vecinos:

A través de la presente quiero agradecerles a todos ustedes, los saludos y las muestras de aprecio que me han hecho llegar, por haber recibido el alto honor de juramentar como Presidente de la República.

También quiero agradecer su comprensión por las incomodidades generadas por las acciones de seguridad propias del cargo, que de alguna forma han alterado la paz y tranquilidad de nuestro condominio.

Quiero comunicarles que he decidido trasladar mi residencia a Palacio de Gobierno, hasta el final del periodo de mi cargo como Presidente de la República, esto con la finalidad de no seguir perturbando la vida cotidiana de los vecinos, luego de los cual retornaré a mi departamento para disfrutar de lo agradable que resulta convivir con todos ustedes.

Atentamente su vecino.

 

 

Esta es la carta que hizo llegar Martín Vizcarra a sus vecinos del condominio donde habita; nunca antes, que yo sepa, se ha dado este gesto en quienes fueron elegidos para el más alto cargo del país lo que revela a un hombre respetuoso y amable.

 

A Martín Vizcarra, la mayoría de la población solamente lo conoce por las noticias: muy buenas unas, tendenciosas otras y las cambiantes opiniones de los políticos creo que no deben ser tenidas en cuenta porque se generan de acuerdo a su propia y personal conveniencia.

 

Una carta y un gesto: algo sencillo pero decidor.

 

Creo que a pesar de sonrisas y aplausos, no se la van a hacer fácil al ingeniero Vizcarra, pero tengo esperanza en lo que va a hacer, porque ha empezado por lo pequeño.

 

 

 

 

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EL LADO OSCURO DE LA FUERZA

DARTH VADER

Definitivamente, lo ocurrido en Perú es producto de la acción del lado oscuro de La Fuerza: el Mal.

 

Puede parecer exagerada esta aseveración, pero si se sigue la pista de la cadena de sucesos que han desembocado en una salida constitucional que por el momento hace que este país equilibrista no caiga del alambre, se podrá ver que detrás hay una mente que maquina…

 

No quiere decir que desde el ejecutivo no se cometieron tropelías (si son delitos, la Justicia lo probará), pero también tengo la impresión que fue una trampa tendida y un trampero no coloca su artefacto si no hay una presa por las cercanías…

 

Tal y como lo preví, ahora el señor Mamani es un “héroe” que ha “desenmascarado a los corruptos”, con la salvedad de que tengo la impresión que el congresista es alguien que, a la fuerza, grabó y entregó a sus jefes el material obtenido.

 

No solamente se me ocurre a mí, porque en realidad hay mucha gente que así piensa; yo erré en mi anterior post al decir que Mamani se había pasado al bando de los “avengers” lo cual no era así, pues como ya lo dijeron, era un simple “topo” que se hizo el vengador…

 

Si por la necesidad de votos para evitar la vacancia desde el ejecutivo se dejaron engatusar y dijeron lo que nunca debieron decir ni hacer, es algo que parece evidente pero que se dilucidará…

 

Lo que también huele mal y acrecienta las sospechas de ese lado oscuro de la fuerza actuando, es que al instrumento Mamani se le excusa de todo a diferencia de los otros congresistas (Kenji, Meche y Techito) sobre los cuales pende el desafuero parlamentario. Si ellos ofrecieron ¿Mamani no aceptó? ¿O es que ahora ese señor es un “colaborador eficaz” de la justicia? ¿De qué justicia hablamos? ¿De la “justicia” naranja, que no es ciega sino tuerta porque bien sabe “cómo  es”’…?

 

Aquí dejo este post y ojalá que la llegada de Vizcarra signifique el aire fresco que todos necesitamos…

 

 

Imagen: ibeta.eu

 

 

LA “M” EN COMÚN

 

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Montesinos y Mamani tienen en común la primera letra de su apellido, pero esto no tendría ninguna importancia si es que ambos no tuvieran varias cosas que comparten; por ejemplo que los dos espían a alguien sin que este se dé cuenta con fines no muy santos que digamos.

 

Claro que uno es el maestro y el otro es el alumno; uno hacía espiar y al otro lo mandan a espiar.

 

Al final, el resultado sirve para los mismos fines: chantajear.

 

En el Perú se instauró desde hace mucho tiempo la costumbre reprobable y perniciosa de grabar las conversaciones sin que el o los interlocutores se enteren y en las que a veces se utilizan audio y video y en otras solamente se escucha; recordemos al tristemente célebre y nombrado al principio del post, Vladimiro Montesinos, el “maquiavélico” (según él) asesor de Alberto Fujimori o a la ayacuchana Yeni Vilcatoma que grabó a su jefe, que era ministro y que después, en “premio” terminó como congresista por Fuerza Popular, bancada de la que fue expulsada, convirtiéndose en una “llanera solitaria” sin respaldo aparente, pero que vota a favor de la escuadra naranja…

 

Se le llamaba “chuponeo” a esta práctica y  lo que se hacía (y se hace) era (es) intervenir o mecánicamente o de manera electrónica determinados teléfonos para escuchar las conversaciones, grabarlas y utilizarlas después como arma de lo que es, lo vuelvo a decir, chantaje puro y duro.

 

Esto es lo que el congresista Mamani, del fujimorismo keikista que se pasó a la banda del hermano Kenji y que seguramente chantajeado por anunciadas comisiones de ética (por los delitos impunes cometidos) o deslumbrado por proposiciones non sanctas del ejecutivo en busca de obtener los votos necesarios para evitar la vacancia presidencial, ha hecho.

 

Grabó conversaciones comprometedoras, evidentemente por encargo para demostrar corrupción y ahora aparece como un héroe, porque conviene a quien lo patrocina que quiere hacer creer que él mismo congresista no es un corrupto (con historia e inmunidad parlamentaria) a pesar de sus “autopruebas”; Mamani se presentará como tal y si las cosas se voltean, dirá que lo “utilizaron”.

 

Digo yo, si en esta terrible tragicomedia el ínclito Mamani grabó subrepticiamente su reunión con el Presidente PPK (que la tuvo, según lo difundido –qué curioso- por Daniel Salaverry, vocero o vocinglero de la bancada naranja, ferviente keikista, feroz acusador y ex aprista)…, ¿quién nos dice que esta grabación no ha sido utilizada como chantaje para que PPK renuncie diciéndole que es mejor eso que lo vaquen “por incapacidad moral permanente” (“Renuncia o la ponemos en los medios y te jodes más pior”)?

 

¿Y si hubiera pasado?

Le iban a sacar los trapitos al sol y ni los cusqueños que fueron a vivarlo a su casa lo hubieran defendido; pero… ¿por qué los keikistas querían que renunciara?: porque no estaban seguros de contar con los votos suficientes para declarar la vacancia y era mejor asegurarse, no fuese que… A la señora K ya se le quemó el pan en la puerta del horno, como dicen: la primera vez en el desayuno en su casa antes de ir a votar, cuando la tostada que se le quemó se la dio a comer a su media naranja; luego perdió la votación y después las sucesivas derrotas que fue teniendo hasta la anterior vacancia frustrada… ¡No se iba a arriesgar, pues!

 

Finalmente es cuestión de K´s  (KeiKo, PPK y la m del asesor y la del congresista), pero en medio sucede que está el Perú…: “¡Que se jodan, negocios son negocios!”

 

 

 

Imagen: mx.depositphotos.com

 

VLADIMIRA

diariouno.pe

O tal vez, “Mira, Vladi…, ¡qué bien aprendimos!

Aprovechados alumnos, los de la “naranja mecánica” (que se sienten arrolladores como el recordado once holandés del 74) recurren a lo que aprendieron de su ahora negado pariente para, en un efectista manotazo, tratar de forzar la vacancia de la Presidencia de la República.

 

Resulta tan obvia la maniobra que más que el recordado equipo futbolístico, parece uno conformado por “Chespirito”, “Cantinflas”, Groucho Marx, “Guayabera Sucia”, Jerry Lewis y otros reyes de la astracanada; los bombos y platillos del anuncio que para vergüenza de quienes tienen memoria han estado a cargo de la charanga estable, con tan mala suerte para los “mecánicos” que en las charangas no hay esos instrumentos.

 

Se equivocaron y creyeron que iban a un partido de fútbol y llevaron bombos y platillos ruidosos para hacer bulla y celebrar el “triunfo”: no aprender de la Historia hace que los anaranjados la repitan.

 

Ahora todo el mundo habla, opina y da explicaciones, mientras ellos acusan al gobierno de lo que tan bien conocen: comprar votos y voluntades.

 

Bueno, dicen que “el pez por la boca muere” y como dije en un post anterior “se les ve el fustán”, porque el color anaranjado es chillón y vistoso; como parece que estamos de refranes, ellos creen que “miente, que algo queda”: lo que pasa es que a Goebbels le funcionó por un tiempo, pero Vladi no es el Maquiavelo que cree y sus sobrinos son Hugo, Paco y Luis: son de historieta, digo.

 

 

 

Imagen: diariouno.pe

¿”EL KOMERCIORI?”

www.flickr.com

De pronto, en el caso del abogado Eloy Espinosa Saldaña, “El Comercio” ha tomado un curioso tinte naranja; sucede que el diario de La Rifa (es la calle donde está ubicado, tradicionalmente, por si acaso) le ha dicho desde mentiroso a este miembro del Tribunal Constitucional, hasta hacerlo objeto de una especie de acoso periodístico al ocuparse sistemática y abundantemente de él. Lo hacen junto con el abogado Sardón (también miembro del TC) y el fujimorismo de Keiko F.: quieren que se vaya, que lo vaquen (deporte al cual se dedican los anaranjados desde hace tiempo, no sé si en recuerdo de algo…) o que finalmente, aunque sea lo amonesten y suspendan.

 

Claro, el TC tiene entre manos casos que debe resolver y dictaminar sobre temas que a los keikistas no les conviene de ninguna manera sentencias en su contra; está por ejemplo lo de la “ley anti tránsfugas”  que de ser declarada inconstitucional totalmente por el Tribunal, permitiría a Kenji y asociados formar una bancada con todas las de la ley (y no es que se trate de una resolución “kenyista”, sino que la dichosa “ley” vulnera derechos de los congresistas en general).

 

Resulta que la acusación a Espinosa Saldaña, finalmente, es porque “usa” el título de doctor sin serlo; como dice Rosa María Palacios, “le dicen” doctor, como lo hacen con todos los abogados y médicos, tengan o no el grado de doctores…

 

Me voy al doctor”, comenta uno cuando se siente mal; “Doctorcito ¿me podrá ayudar en mi caso de alimentos…?” le inquiere la señora al jurisconsulto (menuda palabreja) calculando cuánto le cobrará…; y es que “doctor” es el modo coloquial de llamar a los abogados y médicos, además de ser usual que a alguien de “respeto”, se le diga “doctor”.

 

Como excusa lo que blanden y reiteran es una tontería, porque como se decía antes: “se les ve el fustán”; lo que quieren es controlar el TC y para eso necesitan asegurarse votos y eliminar los que son o podrían ser adversos; dirán cualquier cosa y buscarán las alianzas posibles para tratar de ser omnipotentes; lo que creo que pasa es que se sienten “im” y no “omni”.

 

 

 

 

 

 

Imagen: http://www.flickr.com

 

 

KOMISIÓN LAVA JETA

 

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Pareciera que están comisionados para lavar y no para “investigar”: pongo esto último entre comillas porque lo que están haciendo no es precisamente lo entrecomillado; su trabajo va dejando una impresión bastante pobre, aunque por lo general las “comisiones investigadoras” del congreso no se han caracterizado por llegar a conclusiones útiles y cuando consiguen algo, los dictámenes en minoría, como el “Informe Pari”, son rápidamente desestimados, ninguneados diría, por una mayoría que mira para todos lados menos hacia donde debiera.

 

Ahora, definitivamente, esta comisión tiene un marcado sesgo que aparece a todas luces como favoritismo porque las sesiones maratónicas de preguntas a testigos, que pueden durar hasta siete horas o más, contrastan con alguna que se resuelve rapidito y en la que las preguntas, siendo bastante sencillas, parecen haber sido conocidas por anticipado por la persona inquirida.

 

La presidenta de la comisión se vio envuelta en un lío de partidarismo que provocó el pedido de su renuncia, cosa a la que se negó, diciendo que ella no había actuado como al parecer sí lo hizo y consiguió mantenerse; tal vez se dirá que se cargan las tintas contra esta señora y que son las “fuerzas contrarias” las que lo hacen, sin embargo su actuación en un cargo en el que debería mostrar la mayor imparcialidad, son –por decir lo menos- bastante permisivas con una parte que se beneficia.

 

Me parece que aquí estamos ante un caso de lavada de cara para alguien que lo que anda necesitando a gritos es un baño de inmersión, aunque ni el detergente ni la lejía parecen producir efectos de limpieza.

 

Así las cosas, “la banda de Choclito”  (¿recuerdan las aventuras-desventuras de ese grupo que comandaba el cómico “Petipan”  y a la que le salían las cosas al revés?) sigue en su empeño de conseguir, por todos los medios, presentar como heroína prístina, a una persona a la que las declaraciones del señor Barata complican demasiado.

 

 

 

 

 

 

SONGO LE DIÓ A BORONDONGO…

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La canción que cantó –casi como un himno- Celia Cruz, dice en su letra que se repite una y otra vez:

 

Songo le dio a borondongo
borondongo le dio a bernabé
bernabé le pegó a muchilanga le echó a burundanga
les hinchan los pies…


¡Monina!


Songo le dio a borondongo
borondongo le dio a bernabé
bernabé le pego a muchilanga le echó a burundanga
les hinchan los pies…

 

 

Como en la canción, aquí uno se la pasa a otro y este le pega a un tercero y por ahí anda la burundanga, esa droga mítica que dicen, quita la voluntad de quien la toma; nuestro barullo político parece tener la melodía pegajosa, fácil y repetitiva de esa canción y la letra estarnos diciendo lo que sucede: nadie tiene la culpa (o sea todos son culpables).

 

Como si fuera un partido de futbol donde la pelota se mueve velozmente pero el gol no llega a convertirse, en nuestra política abundan los pases con amagues de quitada y pequeños triunfos momentáneos del contrario; de pronto el público se mete a la cancha y el árbitro, los linesmen, la policía, los jugadores, un par de vendedores de sánguches y algún zampón se trenzan en una trifulca que ni los gases lacrimógenos ni la puntería acuosa y colorida de un carro rompe manifestaciones (en mis épocas el “Rochabus”) logra apaciguar…

 

Estamos, creo, ante un escenario donde todos van contra todos y  donde el único que sale perdiendo (como parece haber sido siempre en temas grandes y chicos) es el Perú.

 

Lo malo es que como todo el mundo parece estar metido en la zarabanda, a nadie le importa nada más que el “excitement” que provocan los sucesos; no se mira a los lados, ni arriba, ni para atrás y con las justas se mira para abajo con el fin de no pisarse mucho los pies o fijarse sobre la cercanía del borde del abismo.

 

Se mira para adelante (sin alusiones a FBT) y como se dice de los rinocerontes se va de frente sin importar nada; nos asemejamos pues a los lemmings, para seguir con las comparaciones zoológicas, de los que se cuenta, van en manadas para ahogarse en las aguas del mar…

 

Aquí traidores se mezclan con culpables y falsarios con silbadores que dicen “a mí que me rebusquen”; como en el viejo tango “Cambalache”:

 

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso, estafador…
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.

 

 

En el fondo, aunque parezca lo no visto, todo se repite: la música y la letra.

 

 

 

Imagen: http://www.cibercuba.com