PAÍS AZÁNGARO*

PAÍS AZÁNGARO

Curioso país el nuestro.

A veces parece que nos esforzáramos por construir un Perú paralelo. Uno como la imagen de un espejo, donde todo está al revés.

 

En lugar de dejar actuar a la justicia, la ejercemos por mano propia y claro, nos equivocamos, pera después decir que “lo sentimos mucho” o damos la callada por respuesta; se “asesina equivocadamente” como si hubiera asesinatos acertados.

 

Las marcas “bamba” que inundan los mercados de ropa, juguetes, relojes y accesorios son producto de la “viveza criolla” aliada a veces con la viveza extranjera y produce falsificaciones a escala industrial, que “pasan piola” porque “hay que dejar trabajar, pues”.

 

Ya no asombra que el funcionario público gane un concurso ídem con diplomas falsos y experiencia inventada.

 

Los médicos con títulos fabricados en oscuras covachas se dan el lujo de recetar medicinas que lógicamente son falsificadas y de hacer crecer traseros inyectando lubricante para aviones, destruyendo tejidos, ilusiones y vidas.

 

Los que antes se llamaban “tinterillos” y eran así reconocidos como falsos abogados, hoy son “doctores” que enmarcan títulos a nombre de la Nación y colegiaturas inexistentes en impecables oficinas.

 

El juez sentencia a favor del delincuente, el policía asalta al transeúnte y en la negación absoluta de su juramento, hay médicos que no atienden a los pacientes “hasta que no se solucione el justo pliego de reclamos”.

 

Espantamos a los turistas, dejamos que se pudran la carne, la fruta y las verduras en medio de carreteras rotas y bloqueadas “para que nos escuchen”; y después, por supuesto, nos quejamos de pistas destrozadas, de escasez de vituallas, del encarecimiento de la papa y ausencia de turistas.

 

En nuestro Perú-espejo todo está trastocado: la autoridad no manda, se hace escarnio del bueno y se ejemplifica con modelos equívocos; se es culpable hasta que no se demuestre lo contrario.

 

Son las malas noticias las que cuentan: lo que importa es el circo y la bullanga.

 

Propongo que rompamos el espejo: como a la Alicia de Carroll, nos separa de la realidad. No importa que al romperlo nos vengan siete años de mala suerte; no podrán ser peores que los años que ya estamos viviendo y que nos tienen así, en este extraño país falsificado en el jirón Azángaro.

 

Imagen: elcomercio.pe

 

*Jirón Azángaro: calle del centro de Lima donde se falsifica todo tipo de documentos, a pedido del “cliente”.

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Autor: manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

Un comentario en “PAÍS AZÁNGARO*”

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