MAU MAUANDO EL PARACHOQUES

MAU

El nombre del divertidísimo libro de Tom Wolfe que tiene por título completo “La izquierda exquisita o mau-mauando el parachoques”, me vino a la memoria con ocasión de todo este zafarrancho que sucede en el mundo, al que el Perú no es ajeno y que pone patas arriba todo, mezclándolo como en licuadora para entregar un condumio pastoso, irreconocible e intragable.

 

Por aquí, en el Perú, donde las novedades viejas de los audios revelan sobre la corrupción y el hilo conductor que parece no tener fin es una de las muchas tragedias nacionales; en Venezuela donde un “atentado” contra Maduro que es más difícil de creer que el vuelo de los chanchos al atardecer hace noticia jocoso-delictiva; en Gringolandia donde un presidente (casi escribo “presidiario”) quiere construir muros “”anticrossing” y jugar una cowboyada galáctica; en Argentina, donde la señora “K” (la de allá) y su millonario desmadre “justicialista” se destapa mostrando el verdadero rostro populachero-gansteril que tiene; en Nicaragua, donde el régimen ha asesinado a por lo menos 400 ciudadanos que protestaban contra un Ortega corrupto que se reelige como Evo Morales, presidente de una Bolivia que hierve, donde las avionetas de la droga tienden un puente aéreo con el Perú y en general en este despelote mundial donde lo malo es bueno, lo desagradable debe saber bien y la mentira se entroniza como un Rey Momo sonriente, ahora que “El Chapulín Colorado” se murió,  ¿quién nos podrá salvar?

 

Ya sé que la velocidad de las comunicaciones, las redes sociales y (perdonen) la teta del gato (si las tuviera), son la causa de que lo que antes estaba debajo de las alfombras y en los cajones salga a la luz, y que el mundo “ha sido siempre así”, pero no me van a decir que lo que hoy vivimos en este mundo mundial no es algo supercalifragilísticoespialoso…, pero no por maravillosamente increíble, sino por sombríamente horroroso.

A mí no me queda sino escribir sobre lo que oigo y veo, sobre un pedacito de lo que ocurre y que alcanzo a percibir (o me dejan hacerlo), como una especie de mirón-escuchante alucinado que busca y no encuentra superlativos y palabras descriptivas adecuadas; “los tiempos cambian” dicen siempre y también que lo único inmutable es el cambio, pero el vértice de este remolino parece que lleva directo a un agujero negro y tal vez, digo, el cambio finalmente sea eso: el paso a una galaxia desconocida, el tránsito abrupto una realidad que no alcanzamos a imaginar siquiera…

 

Solamente queda, como dicen, a los cristianos que Dios nos coja confesados, que alcance la plata para encender velas a los santos y que estos se den cuenta de ello en su distracción inmarcesible; que a quienes crean en Algo o en Alguien que su creer les dé luces y a los que solamente tengan fe en sí mismos, desearles mucha suerte.

Imagen: es.best-wallpaper.net

Anuncios

Autor: manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

Un comentario en “MAU MAUANDO EL PARACHOQUES”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s