BA (SAT) SURA

SAT

El SAT (Servicio de Administración Tributaria de Lima), que es una dependencia de la “prosapiosa” Municipalidad de Lima, debería ser recogido  por “el” SAT,  (es masculino), por algún camión compactador de basura de su propia Municipalidad, como servicio a los vecinos.

 

Es que basura es lo que es y para muestra basta un botón:

El SAT pone a la venta los vehículos “incautados”, luego de un tiempo en el que se suele avisar al propietario sobre los adeudos que originaron el hecho y otorgarle plazos para que cumpla con pagar.

 

Cuando finalmente los remata, el valor de venta se divide en dos: uno para pagar adeudos debidos y probablemente costos de guardianía del bien (esto no lo sé ciertamente); el saldo, si quedara, se le entrega a quien se confiscó el vehículo (esto tampoco lo sé, ciertamente).

 

El hecho es que el vehículo rematado y vendido así por el SAT, está “limpio” de toda deuda generada por papeletas impagas, por ejemplo; está “limpio” o debería estarlo, porque en televisión vi un reportaje a un ciudadano de profesión taxista, que compró un auto al SAT para usarlo como herramienta de trabajo; al tiempo de rodar, la policía lo detuvo y le informó que el vehículo estaba “requisitoriado” por deber una suma elevada, producto de papeletas (multas por infracción) impagas: el nuevo propietario enseñó la constancia que le habían entregado, certificando que el vehículo estaba “limpio” de deudas, pero no hubo tutías y decomisaron el (ahora) taxi, llevándolo al depósito y privando al propietario del instrumento que le permitía ganarse la vida.

 

¿Mintió oficialmente el SAT al entregarle al ciudadano la constancia de “no adeudo” del vehículo? ¿Es una “falla del sistema” como la que nos impide a veces disponer de nuestro dinero depositado en determinado banco? ¿Es una falla humana (llamada ineficiencia o estupidez –marque la casilla correspondiente-)? ¿Es una argucia de “álguienes” cometida para quedarse con la plata y pasar piola? ¿Qué mierda es, entonces…? debe ser la pregunta que se hace el neo-“propietario” despojado sin entender nada…

 

La respuesta es simple: la “S” es de Servicio, pero para servirse ellos mismos y no a la comunidad. La “A” es de Animales (con perdón de ellos) porque no tienen noción de lo que están haciendo y finalmente, la “T” es de Tontos, que es lo que son y creen ellos que el ciudadano limeño es.

 

Y lo de las personas que denunciaron, siendo empleados del SAT, la invención de papeletas anotando cualquier placa  y ahora son a su vez denunciados por el SAT por hacer la denuncia, lo dejaré para otro día…

 

A nadie le “gusta” pagar impuestos (y las papeletas son “impuestas” por infracciones) pero con esto, como diría un compadre mío: “¡más peor!”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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“I”

I

Es cosa de ver qué palabra completa es la que empieza con esta letra “I”….

 

El fiscal Chávarry y su defensa dicen que él no hizo nada

Ilegal, lo que es probablemente cierto, pues tiene libertad de reunirse con quien quiera y hablar con aquellos que le dé la gana; el asunto no creo que sea un asunto de legalidad, porque un viejo zorro curtido en los avatares profesionales, no haría nada que vaya contra la ley, probablemente no porque le repugne sino porque sabe que ese sería un flanco abierto que lo liquidaría apenas se supiese; pero el tema es más profundo que lo que está escrito en los códigos y se trata de eso que ahora resulta tan vapuleado, tan mentado, tan traído y llevado que se conoce como moral, palabra que proviene del latín (“mos-moris”: costumbres), eso que o se tiene o no se tiene.

 

Lo que ha venido haciendo el señor Chávarry y que ha sido plenamente expuesto por todos los medios, su decir y desdecirse, el negar lo evidente y mostrarse permisivo caminando por el filo de la navaja (con zapatos de suela gruesa, por si las moscas) al relacionarse con individuos que sí trasgreden la ley en su ejercicio profesional y para beneficio personal es la otra palabra que lo pinta de cuerpo entero a pesar de sus protestas legales y la defensa de un abogado contratado para darle un manto de abogadil (en el peor sentido de la palabra, perdónenme los abogados honorables)  de certeza a lo que dice a los cuatro vientos…

 

Se trata de la palabra I-nmoral que es lo opuesto a la conducta que se espera de un Fiscal de la Nación y que desde los detalles que rodearon a su elección (votó por sí mismo, en su juramentación (palabra que no proviene de “jumento”)  faltaron las más altas autoridades del gobierno) hasta el aferrarse tozudamente a su  cargo (obtenido y ratificado no muy “cristianamente”) ante la opinión de especialistas, consejos de notables y la grita popular que se da cuenta que no se trata de un asunto legal sino “puramente” moral en alguien que tiene que ser intachable (como la mujer del César –no Hinostroza, claro- que no solo debe ser honesta sino parecerlo) porque es el grado máximo en acusaciones del Estado…

 

Dicho en otra palabras, el señor Chávarry actuó en todo este trágico sainete de un modo abiertamente inmoral, o sea que tiene malas costumbres y además piel de fierro donde rebota todo y que está cubierta de aceite, para que por si acaso le resbalen (como sucede) las cosas; además este señor se siente (y está) blindado por una “mayoría” congresal con la adición de un grupúsculo de legisladores y se considera absolutamente invulnerable a lo que sean acusaciones de cualquier tipo que pueda haber en su nombre; este es el hombre de la “I” que acusa a diestra y siniestra para ver si lo de las cortinas de humo también le funciona a él.

 

En verdad que será la Historia la que lo juzgue, pero esta suele ser demorona y por el momento ha sido juzgado por la mayoría (esta vez de verdad, no la espuria basada en cifras “legales”) del pueblo peruano al que incumbe directamente el actuar de un Fiscal de la Nación y que se refleja, para más claridad en las encuestas de opinión, esas que los políticos creen cuando les conviene porque los favorece y ningunean en caso contrario.

 

Imagen: definición. mx

SUBE…, SUBE…, SUBE LA ESPUMITA…*

 

“De acuerdo a la reciente encuesta de GFK, la aprobación del presidente Martín Vizcarra pasó del 43% al 52% en el último mes. Ello luego de que el mandatario planteara un referéndum para realizar las reformas políticas y judiciales el pasado mes de julio. En aquel entonces, el jefe de Estado tenía apenas un 25% de aprobación hacia su gestión”. (RPP)

 

La popularidad del Presidente ha subido como la espuma, según una empresa encuestadora y esto parece tener consenso; ojalá que este éxito, que creo tanto necesitamos los peruanos porque reflejaría que está haciendo cosas que están bien, no sea como la espuma que sube en un vaso de cerveza y “baja” antes del brindis definitivo…

 

Francamente, en medio de un mar movido y borrascoso donde olas de diferente tamaño, pero todas muy altas, nos amenazan y hacen probable el hundimiento de esa lanchita frágil que es la Democracia, esto parece la luz de un faro que anuncia puerto y abrigo de las inclemencias del tiempo: digamos que es una esperanza.

 

Es que los “destapes” de la corrupción que se conocía, de la que se hablaba siempre a sotto voce, que se “toleraba” o que era intuida han puesto de vuelta y media al país, donde, hartos y zamaqueados por una realidad implacable e imposible de ocultar, los peruanos hacen oír su voz en las calles con manifestaciones, en los medios y en las redes sociales, diciendo “¡basta!” y pidiendo ser tomados en cuenta, no a través de “representaciones” en las que mayoritariamente no creen (la desaprobación del congreso es casi total) sino directamente, a través de un referéndum que el Presidente impulsa y al que la oposición, haciendo gala de su nombre, se opone desesperadamente haciendo fintas, tratando de ridiculizar y maltratando en todo lo posible la figura del Presidente en un acto que dice claramente de lo que en realidad es: una caterva de retrógrados que ve solo por sus intereses haciendo creer que “trabajan por el Perú” (y una connotada parlamentaria fujimorista dice “qué quieren, que trabajemos en las noches y en las madrugadas?”…).

 

La oposición se hace la sorda, finge que “trabaja” y es la que insulta por el terror de perder sus prebendas y de que tal vez se descubra asuntos “non sanctos” en los que anda metida; así estamos navegando, zarandeados por los embates de un mar furioso que tiene vida por debajo que se resiste a morir y hace esfuerzos titánicos por seguir existiendo.

 

*Letra de una canción infantil.

Imagen: flicker: Presidencia Perú (fuente RPP).

AYAYEANDO A “K”

AYAYEANDO A LA K

La señora Letona tiene derecho a ser como es y a pensar como le parezca; no creo que lo tenga para decir lo que dice y querer que se le crea o tal vez resulta que ella sí cree en eso y sea como el “pastor” Santana, el que ya se bajó del aposento alto y diga tonterías.

 

Los medios le dan cabida y ella, sesudamente, expresa “su opinión” que por muy pocos, al parecer si se miran las redes sociales, es tenida verdaderamente en cuenta; dirá que está “predicando en el desierto” y aunque su bíblica expresión suene importante y agorera, resulta que es la pura y dura realidad: no creo que la oiga nadie más que el viento, la arena, algunas piedras enterradas (en arena) y por ahí un bicho despistado y calenturiento que no sabe que el sol quema…

 

¿Por qué me ocupo de ella entonces? La pregunta es válida y lógica: es que sobre algo tengo que escribir y resulta un tema tan válido como hacerlo sobre las aventuras de Pinocho…; en fin, creo que esas resultarían más interesantes…

 

 

Imagen: http://www.americatv.com.pe

EL VIZCARRAZO

EL VIZCARRAZO

 Por si acaso, no se trata de un contrasuelazo: el gallinero se alborota por un asunto de huevos…

 

Las gallinas (nada que ver con el mal apodo que les endilgan a los hinchas de la “U”) salen a cloquear con las plumas erizadas y un agite que para qué les cuento porque resulta que el vizcarrazo ha levantado tanto polvo que a muchos se les ha venido la noche.

 

Bueno pues, así estamos y ahora (igual que antes, pero más) salen por todos lados a pedir moderación vizcárrica aduciendo sesudas razones e “interpretando el sentir popular”; sin embargo me parece que son aleteos que espero no inmuten al inquilino de Pizarro: don Quijote, en su sapiencia de siglos, dice “ladran los perros, Sancho, señal de que avanzamos”( no se ponen de acuerdo si esta frase está en “El Quijote” o no, pero de todas maneras es una buena frase y viene al pelo ahora).

 

De pronto, el cántaro se rompió de tanto ir al agua o si quieren, jalaron tanto la pita que esta se rompió y “ahora qué hacimos” dicen mirándose las caras; bueno, lo que se tenía que hacer desde un comienzo: no estar de espaldas al populorum, creyéndose intocables, saber escuchar (que es más que oír nomás) y hacer aquello para lo que fueron elegidos, que es legislar para todos los peruanos y no para un grupúsculo de “amigos”, ”hermanitos” y “compadres”.

 

Sienten que se les puede terminar ese  Jauja que es el congrezoo y ahora viene el llorar y el crujir de dientes…

¿Tarde piace? Los días (rapidito, este miércoles) lo dirán.

Imagen: http://www.eleconomista.es

¿VAMOS AL CONGREZOO?

VAMOS AL CONGREZOO

En el congrezoo hay seres extraños: uno tiene apellido vacuno pero tiene talante de serpiente y terquedad de mulo; hay otra que es un cruce entre una osita  y un pequeño cerdito hembra (por no decir cerdita).

 

Son de la misma bancada y la osita-lechona hace hoy de vocera, mientras el vacuno- serpiente, niega con desparpajo lo que para el común es evidente; se oponen con denuedo a lo que sea cambio, pero dicen quererlo y así, argumentando, dejan que pase el tiempo, esperando que esto se pierda en los callejones y zanjas que se construyen de otros proyectos-ley, tan útiles como el “Día de la Aceituna”.

 

No-quiero – pero – digo – que sí –o  digo – que – -tal – vez – pero – ¿por – qué-tan – rápido – si – hay – tiempo – y –no – hay –apuro – hasta – después- que – la – Patria –cumpla – sus – doscientos-años – y – happy – birthday – to- you?” es el mantra, que agitando un molinillo de oraciones “Made in China” y de plástico, recitan para que hagan coro los que ven las cosas de color anaranjado y votan al unísono…

 

¿Vamos al congrezoo? ¡Hay espectáculo seguro y no cuesta la entrada!…; es gratis hasta que los peruanos se den cuenta, protesten en las calles y pidan referéndum porque no les parece justo estar pagando el pato.

Imagen: http://www.colegiocorazondemaria.es

A VECES SE EQUIVOCAN…

A VECES SE EQUIVOCAN...

En el congrezoo peruano, sucede que sus integrantes, llamados padres y madres de la patria, a veces, como el burro de la fábula, tocan la flauta por casualidad…

 

Acaba de suceder cuando aprobaron la creación de la Autoridad del Transporte Urbano, tema que llevaba años ninguneándose y sería el principio del fin de gran parte del caos vehicular que Lima sufre porque en vez de desperdigar y superponer responsabilidades entre organismos varios, municipios y otros, esta Autoridad dependerá solamente del ministerio de Transportes.

 

Sin embargo, para demostrar que lo sucedido es una equivocación, ahí están las idas y vueltas de un parlamento que “pasea” normas urgentísimas, pretextando “que hay que estudiarlas más” y dándole largas hasta unas calendas griegas (la fecha que no existía en el calendario) que se pierden en el desinterés interesado de aquellos a los que las reformas que todo el país quiere, no les conviene; baste ver las intervenciones de una congresista (que ahora es de Fuerza Popular y antes fue escudera del Lourdes Flores –PPC) para advertir que, o no aprenden de sus errores, o lo hacen a propósito para volver a vivir la historia del fujimorismo autoritario, descompuesto y tramposo que sufrió el país.

 

Es verdad que en el congrezoo hay excepciones que todavía creen en un Congreso que ya no es más; esos congresistas (no enjaulados especímenes) que se desgañitan y enronquecen para hacer oír sus voces, en acción inútil ante el griterío de mercachifles de los otros, que buscan –y consiguen- tapar con sus bravatas, modales aprendidos en los penales y actitudes de matones de barrio.

 

Ojalá que ellos, que como dice el verso de Vallejo: “Son pocos, pero son” (aunque no sean para nada, felizmente, “Heraldos Negros”) logren ser escuchados, atendidos y tomados en cuenta; de lo contrario, mucho me creo que justos pagarán por pecadores cuando a Martín Vizcarra se le acabe la paciencia, esa que a los peruanos, que nada tenemos que ver con chávarrys, delincuentes de cuello lanco, hinostrozas, lava-jatos, coimeros, fujitrolles, delincuentes comunes, feminicidas y otras inmundicias, ya se nos acabó.

Imagen: aminoapps.com